domingo, 3 de mayo de 2026

 


Cien años de sombra

 

Sudán nació libre bajo el sol, pero pronto llegaron banderas extranjeras.

Los mercaderes de Europa arrancaron oro y diamantes,

dejando hambre en los campos y cadenas invisibles en los cuerpos.

 

Cuando la independencia llegó, no trajo paz:

el norte y el sur se enfrentaron,

Darfur se convirtió en un desierto de sangre,

y los niños crecieron sin escuela, sin juego, sin futuro.

 

Hoy, otra guerra arrasa aldeas y ciudades.

Los desplazados son millones, los muertos incontables, y el mundo calla, como si fueran ciudadanos de segunda.

 

Pero en cada noche, junto al fuego, una voz se levanta y dice:

 

“Nuestra sangre es la misma que la de todos.

No somos invisibles, somos humanidad.”

 


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