Fragmento IV – La
Banshee, guardiana de la fragilidad
En las noches de Irlanda,
se cuenta que una voz femenina se alza en el viento:
la Banshee, espíritu que
anuncia la partida de un alma.
Su llanto no es castigo,
ni amenaza, sino recordatorio de que la vida es frágil,
y que cada instante merece
ser cuidado como un tesoro.
Convertida en guardiana,
la Banshee nos enseña a escuchar el silencio,
a reconocer que la muerte
es parte del ciclo,
y que el verdadero
homenaje está en proteger la vida que aún late.
Así, su canto se
transforma en plegaria:
no un presagio oscuro,
sino un llamado a la ternura,
a la memoria compartida,
a la certeza de que cada
hoja que cae del árbol
es también semilla de un
nuevo comienzo.

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