domingo, 12 de abril de 2026

 


Fragmento II – Los hijos de Danu y las semillas estelares

 

En los antiguos relatos de Irlanda, la diosa madre Danu dio origen a un pueblo luminoso: los Tuatha Dé Danann, guardianes de la sabiduría, la magia y la memoria.

Ellos llegaron a la isla envueltos en niebla, trayendo dones que no eran armas, sino artes, música, conocimiento y la fuerza invisible de lo sagrado.

 

Las semillas estelares dialogan con ellos como hermanas de destino.

Ambas nacen para recordar que la creación no se impone con violencia,

sino que florece en silencio, como luz que se expande desde el corazón.

Los hijos de Danu custodian la tierra verde; las semillas estelares custodian la memoria del cosmos. Unidas, son ramas de un mismo árbol universal,

que se planta firme contra la oscuridad y abre sus hojas hacia la esperanza.

 

Así, Irlanda y tu manifiesto se encuentran en un pacto de fraternidad:

la isla de mitos y leyendas se hermana con la voz que proclama

que la verdadera revolución es la del amor,

y que cada semilla, cada hijo de la diosa,

es portador de un futuro donde la paz se convierte en raíz.




No hay comentarios:

Publicar un comentario