Diario de Semana Santa
– Miércoles Santo
Episodio I: La raíz en
la lengua del Galileo
Abwûn d'bwaschmâja…
Padre nuestro que estás en
los cielos.
Hoy comienzo este diario
con la vibración antigua del arameo, la lengua que pronunció el Galileo. Cada
sílaba es raíz, cada palabra es puente. En este Miércoles Santo, la oración se
abre como semilla: no distingue entre creyentes y no creyentes, porque su
fuerza es universal.
La tarde se inclina hacia
el duelo, pero aún hay claridad. El agua que bendigo lleva la memoria de mi
madre, la ternura de mi hermanita simbólica, y la esperanza de que la luz no se
apague.
Este día es inicio, es
raíz. El Padrenuestro en arameo me recuerda que la fe no es propiedad de nadie,
sino un don que se expande hacia todos los corazones.
Mantra de
acompañamiento:
“Que la paz sea nuestro
pan,
que el amor sea nuestra
fuerza,
que la luz del Buen Pastor
nos sostenga en la
oscuridad.”
