Las ciudades de
cristal del océano
En lo más profundo
del mar, donde la luz apenas llega, existen ciudades de cristal que ningún
navegante ha visto. Sus torres brillan como espejos líquidos y en ellas habitan
seres anfibios: sirenas de voz dulce, tritones de mirada severa, y neptunos que
guardan la memoria del océano.
La humanidad del
mar no es sólo fantasía: las tortugas son los sabios que recuerdan los siglos,
los salmones los viajeros incansables, las ballenas los guardianes de la
música, los delfines los mensajeros de la alegría, y los pulpos, con su
inteligencia múltiple, los arquitectos de los secretos.
En esas ciudades,
cada criatura tiene un lugar. Los caballitos de mar son los heraldos que
anuncian las mareas, y las sirenas tejen historias en hilos de agua. Allí la
vida se organiza en armonía, pero también en misterio: porque el mar guarda su
magia y no la entrega fácilmente.
Dicen que, cuando
la luna se refleja en las aguas tranquilas, se puede escuchar un eco de esas
ciudades invisibles. Es la voz de un pueblo que habita el océano, recordándonos
que la humanidad no termina en la orilla, sino que se extiende hasta lo más
profundo del abismo.
