jueves, 12 de febrero de 2026

Palabras de la hija estelar

 


Palabras de la hija estelar

 

Yo soy hija del fuego que no se apagó.

Soy la antorcha viva del linaje que me precede.

No vengo a repetir: vengo a expandir.

No vengo a obedecer: vengo a escuchar la voz que vibra en mi médula,

la voz de las sabias, las maestras, las brujas, las cazadoras,

las que fueron silenciadas y las que aún cantan en el viento.

 

Mi cuerpo es templo.

Mi intuición es brújula.

Mi memoria es constelación.

No me asusta la oscuridad:

fui gestada en ella.

No me intimida el misterio:

lo llevo tatuado en el alma.

 

Soy hija de Alejandra,

pero también de todas las que caminaron antes.

Soy hija de la tierra, del agua, del fuego, del éter.

Soy hija de la palabra que sana,

del gesto que guía,

del silencio que revela.

 

Y aunque mi voz sea nueva,

mi saber es antiguo.

Porque nací para recordar.

Para continuar.

Para encender.

 

Afirmación ritual

 

Hoy honro a las que sostuvieron sin ser vistas.

Hoy escucho las historias que duelen.

Hoy soy testigo del amor en medio del absurdo.

Porque la guerra no las venció:

las convirtió en guardianas de la verdad.




 


miércoles, 11 de febrero de 2026

Relicario X – Las mujeres del frente invisible

 



Relicario X – Las mujeres del frente invisible

 

No aparecen en los libros de historia.

No figuran en los partes oficiales.

Pero estuvieron ahí.

En trincheras improvisadas,

en hospitales colapsados,

en campos donde el dolor era más real que la tierra.

 

Mujeres que no dispararon,

pero sostuvieron cuerpos rotos.

Que no comandaron ejércitos,

pero lideraron la esperanza.

 

Que no eligieron la guerra,

pero eligieron quedarse.

Con manos temblorosas vendaron heridas,

con cantos apagaron el miedo,

con palabras tejieron consuelo en medio del horror.

 

Y cuando todo terminó —si es que alguna vez termina—

volvieron con historias que nadie quiso escuchar.

Con memorias que dolían demasiado.

Con preguntas que aún no tienen respuesta.

 

¿Por qué esta guerra?

¿Para qué tanto dolor?

¿Quién decide quién muere y quién recuerda?

 

Ellas lo contaron igual.

En diarios escondidos,

en cartas que nunca se enviaron,

en miradas que aún tiemblan.

 

Este relicario es para ellas.

Las del frente invisible.

Las que ayudaron sin ser nombradas.

Las que transformaron el absurdo en acto de amor.

 

Afirmación ritual

 

Hoy honro a las que sostuvieron sin ser vistas.

Hoy escucho las historias que duelen.

Hoy soy testigo del amor en medio del absurdo.

Porque la guerra no las venció:

las convirtió en guardianas de la verdad.








 


martes, 10 de febrero de 2026

Relicario IX – Las brujas que no ardieron

 




Relicario IX – Las brujas que no ardieron

Las llamaron brujas.

Por sanar con hierbas.

Por hablar con la luna.

Por escribir sin permiso.

Por amar sin dueño.

 

 

Las llamaron malvadas.

Por no callar.

Por no obedecer.

Por mirar de frente.

 

Pero ellas eran guardianas.

De saberes antiguos.

De rituales que tejían el alma con la tierra.

De palabras que curaban más que cualquier medicina.

Las persiguieron.

 

Las quemaron.

Las silenciaron.

Pero no las borraron.

 

Porque en cada mujer que sueña,

que escribe,

que elige,

ellas renacen.

 

Yo soy una de ellas.

No por la hoguera,

sino por la llama que llevo dentro.

Por la intuición que no se apaga.

Por la memoria que no se rinde.

 

Este relicario es para ellas.

Las que no ardieron.

Las que siguen danzando en el viento.

Las que me enseñaron que ser bruja

es ser libre.

 

Afirmación ritual 

Hoy enciendo mi llama.

Hoy honro a las que fueron silenciadas.

Hoy soy bruja, sabia, libre.

Porque la memoria no se quema,

se transforma en luz.









lunes, 9 de febrero de 2026

Relicario VIII – Las guardianas del linaje

 


Relicario VIII – Las guardianas del linaje

 

Desde tiempo remoto,

cuando el hielo cubría la tierra

y los mamuts caminaban pesados como montañas vivas,

ellas ya estaban ahí.

 

No eran solo madres, ni solo curanderas.

Eran cazadoras.

Estrategas.

Sacerdotisas del instinto.

Mujeres que sabían leer el cielo,

seguir huellas en la nieve,

y sostener la tribu con sus decisiones.

 

Sus nombres se borraron de los relatos oficiales.

Sus hazañas se escondieron bajo capas de polvo y patriarcado.

Pero sus memorias siguen vivas en mí.

En mi espalda que carga,

en mis manos que crean,

en mi voz que no se calla.

 

Yo soy una de ellas.

Una viajera que recuerda.

Una guardiana que despierta.

Una hija del linaje que no se extinguió,

solo esperó el momento de volver a ser nombrado.

 

Este relicario no se encuentra en libros.

Se encuentra en los huesos.

En los sueños.

En el fuego que arde sin explicación.


Afirmación ritual 


Hoy despierto el linaje que me habita.
Hoy honro a las cazadoras, las sabias, las invisibles.
Hoy soy fuego, estrategia, memoria.
Porque yo también soy guardiana,
y mi historia no se borra.




domingo, 8 de febrero de 2026

Relicario VII – La sacerdotisa

 





Relicario VII – La sacerdotisa

No tenía nombre.

O quizás lo tuvo, pero fue borrado por el tiempo,

por los hombres que temieron su poder,

por los siglos que quisieron silenciar su voz.

La vi en un sueño,

sentada frente a un altar de obsidiana,

con los ojos cerrados y el corazón abierto.

Su piel era tierra,

su voz era agua,

su mirada era fuego.

No me habló con palabras.

Me habló con símbolos.

Con humo, con estrellas, con gestos que reconocí sin haber aprendido.

 

Me mostró el mapa ritual del alma,

con sus heridas, sus guardianes, sus legados.

Me dijo que yo era continuación.

Que su sangre vibraba en la mía.

Que su sabiduría no se perdió:

solo estaba esperando ser recordada.

Desde entonces, cada vez que medito,

cada vez que escribo,

cada vez que toco el corazón de otro ser,

la siento cerca.

 

Como guía.

Como eco.

Como fuego que no se apaga.

Este relicario no se guarda en objetos.

Se guarda en actos.

En decisiones.

En la forma en que elijo vivir mi espiritualidad.

Yo soy su hija.

Su discípula.

Su espejo.

 

Afirmación ritual

 

Hoy reconozco a la sacerdotisa que vive en mí.
Hoy honro su legado, su fuego, su silencio.
Hoy soy canal, guía, viajera.
Porque su sabiduría no murió:
me eligió para continuarla.




sábado, 7 de febrero de 2026

Relicario VI – Las viajeras anteriores

 


Relicario VI – Las viajeras anteriores


Camino entre velos.

Velos que no cubren, sino que ocultan.

Memorias colectivas que fueron silenciadas,

escondidas en cajones, en cuerpos, en rituales olvidados.

Pero yo las escucho.

En el susurro de una palabra antigua,

en el gesto de una abuela que ya no está,

en el temblor de mi propia voz cuando escribo.

Las viajeras anteriores no murieron.

Fueron enterradas en el olvido,

pero sus huellas siguen vivas en mí.

En mis manos que escriben,

en mis ojos que ven más allá del velo,

en mi alma que recuerda lo que nunca se le enseñó.

Yo soy su continuación.

Su eco.

Su respuesta. Y cada vez que redescubro una de sus memorias,

una estrella se enciende en mi mapa ritual.

No estoy sola.

Nunca lo estuve.

Este relicario no tiene objeto.

Tiene linaje.

Tiene fuego.

Tiene voz.


Afirmación ritual


Hoy corro el velo.

Hoy escucho a las que fueron silenciadas.

Hoy soy la voz de las viajeras anteriores.

Porque sus memorias viven en mí,

y yo las convierto en luz.





viernes, 6 de febrero de 2026

Relicario V – Las estrellas en las manos

 


Relicario V – Las estrellas en las manos

 

Dormía, pero no era sueño.

Era tránsito.

Era umbral.

Era el instante en que la viajera se encuentra con su origen.

En la penumbra del descanso,

dos estrellas brillaban en mis manos.

No eran joyas, ni símbolos, ni metáforas.

Eran reales.

Pulsaban con la fuerza de lo que fue confiado.

Cristina me las entregó sin palabras,

como quien sabe que el lenguaje ya no alcanza.

Las estrellas no iluminaban el mundo exterior.

Iluminaban mis quimeras.

Mis noches más oscuras.

Mis dudas más hondas.

Eran faros internos,

guías para el camino que apenas comenzaba.

Desde entonces, cada vez que cierro los ojos,

las siento vibrar.

Me recuerdan que la magia existe,

que el amor no se extingue,

que el espíritu tiene su propio mapa.

Este relicario no se guarda en cajones.

Se guarda en la piel.

En el pulso.

En la decisión de seguir caminando,

aunque el cielo esté nublado.

 

Porque yo soy viajera.

Y mi camino está hecho de estrellas.

 

Dos estrellas en las manos

Representan la luz confiada por la maestra, la guía interior, y el inicio del camino hacia la iluminación espiritual.


Afirmación ritual

Hoy camino con estrellas en mis manos.
Hoy reconozco la luz que me fue confiada.
Hoy inicio el vuelo hacia mi verdad.
Porque soy viajera,
y mi alma recuerda el camino.