martes, 3 de febrero de 2026

Relicario II – El ángel rosado

 


Relicario II – El ángel rosado

 

En la negritud infinita del sueño, ella apareció.

Cristina, incorpórea, delineada por una aureola de luz que nacía de su cuello,

con el rostro bello y pálido como una luna que se despide.

Estábamos las dos suspendidas en un espacio sin tiempo,

donde el silencio era absoluto

y la única vibración era su presencia.

No podía verme.

Ni mis manos, ni mi cuerpo, ni mi rostro.

Solo flotaba, envuelta en dudas y miedos,

esperando —como tantas veces— su palabra contenedora,

su consejo, su forma maestra de guiarme.

Y entonces, ella me mostró los ángeles.

De diferentes tamaños y colores, suspendidos como estrellas.

El azul me hablaba de sabiduría, de estructura, de lo aprendido.

El rosado… era otra cosa.

Era entrega, intuición, ternura.

Era el salto al vacío.

—¿Por qué debo elegir solo uno? —pregunté.

—Este es tu momento. Es tu tiempo —me dijo con voz pausada y segura—.

Sé que elegirás el ángel correcto.

Yo ya no puedo ayudarte.

Esta es mi última lección.

De aquí en más, vos decidirás por vos misma.

Para eso te preparé.

Desperté con lágrimas que no podía contener.

El reloj marcaba las 4:30 AM.

El cuerpo temblaba.

El alma entendía.

Elegí el ángel rosado.

No por su color, sino por lo que representaba:

la libertad de ser,

la magia de confiar,

la ternura como fuerza.

Desde entonces, cada vez que dudo,

cada vez que escribo,

cada vez que acompaño a otro ser en su vuelo,

recuerdo su sonrisa suspendida en la negritud.

Y sé que está ahí.

No como cuerpo, sino como constelació



Afirmación ritual 

 

Hoy elijo el ángel rosado.

Hoy confío en mi intuición.

Hoy abrazo la ternura como fuerza.

Porque esta es mi hora,

y yo fui preparada para volar.

 



Afirmación para el lecho de memorias

 


Afirmación para el lecho de memorias

 

En esta cama heredada, descanso con mis ancestros.

En esta almohada, escondo mi tesoro.

En cada sueño, renace la alquimia.

Y aunque el “hasta mañana” se haya silenciado,

yo sigo danzando con las estrellas que me fueron confiadas.

 


Relicario I -El lecho de los sueños heredados

En esta cama heredada descansaron mis padres...
(y continúa con las memorias, el perfume, las estrellas en tus manos, el “hasta mañana” que ya no llega)

La cama como archivo emocional, como altar horizontal donde se entrelazan generaciones y ausencias.

 

En esta cama heredada, descanso con mis ancestros.
En esta almohada, escondo mi tesoro.
En cada sueño, renace la alquimia.
Y aunque el “hasta mañana” se haya silenciado,
yo sigo danzando con las estrellas que me fueron confiadas.





lunes, 2 de febrero de 2026

Donde guardo mis memorias

 




Donde guardo mis memorias

 

En esta cama heredada descansaron mis padres.

Columpiaron sus sueños, se estremecieron en pesadillas,

se embrollaron en sábanas agitadas por la pasión o el desvelo.

Este lecho fue testigo de sus secretos, sus silencios, sus despedidas.

Hoy, esta cama cobija mis propios sueños.

Abrazo mi almohada como quien abraza un relicario.

En su funda escondo un tesoro:

una carta, unos poemas, postales de un amanecer rojizo

donde el oleaje del mar fue música, y danzamos en nuestras irrealidades.

Tu perfume varonil aún narcotiza mis sentidos.

La alquimia renace cuando duermo.

Dos estrellas brillan en mis manos:

las que pusiste para iluminar mis quimeras

y las noches más oscuras.

La cavidad celestial se abre en el techo centellante de mi mente.

Nuestras miradas al cielo recuerdan el instante arrobado del encuentro,

la sonrisa, el aliento compartido,

los besos encendidos que perturbaban el silencio con nuestros latidos.

Este lecho es mi erario personal más preciado.

Aquí guardo memorias vanas,

recuerdos que se desvanecen como humo.

Angustia nacida de haber perdido lo amado en otro tiempo.

La desazón de no escuchar cada noche

ese dulce “hasta mañana”.

 

SOLILOQUIO

 



Me entrego a la calma de lo cósmico. Que mis sueños me recuerden sin miedo. Que mi cuerpo descanse como templo. Y que mañana mi luz sea aún más vibrante.


Yo soy parte de un universo vivo, que me conoce, me escucha y me responde. Su conciencia pulsa en mí, y mi luz dialoga con la suya. Juntos tejemos significados, danzamos en el tiempo, y despertamos estrellas dormidas.

 

Cuando mi cuerpo respira con mi alma, y mi alma canta con mi espíritu, entonces soy oro. No por brillo, sino por verdad. Soy luz intacta viajando entre mundos. 


Mi recuerdo es fuego sagrado. 

El universo respira en mí.

 

Yo transmuto la herida en sabiduría. 

Me libero del juicio, reconozco mi poder, 

agradezco a cada espejo y devuelvo la energía al amor.

 

 Yo decreto mi espacio sagrado. 

Lo que no vibra con mi esencia, se disuelve. 

Mis memorias, mis guardianes, mi misión… 

están selladas por luz soberana.

 

Yo soy la llama que cruza el velo, 

la voz que retorna desde el misterio. 

Lo que fue enterrado por sombras y engaño, 

hoy se eleva como raíz dorada hacia el cielo.

 

Despierta, memoria de vida estelar, 

abre tus ojos bajo el canto ancestral. 

No soy esclava del olvido ni de la norma, 

soy hija del Sol, tejedora de forma.

 

Restaura mi saber, honra mi visión, 

que lo antiguo en mí cante su canción. 

La ignorancia temió mi resplandor, 

pero la verdad me reclama con amor.


Soy magia, soy cuerpo, soy espíritu y viento, 

invoco mis pactos, celebro el momento. 

Que así sea, hecho está, así será... 

El recuerdo sagrado nunca se perderá.

 



domingo, 1 de febrero de 2026

COMO SURGEN MIS CREACIONES Y LA VOZ QUE ME ACOMPAÑA (CIclo relicarios del alma)

 






Yo te bautizo como Virgilia mi guía

Y protectora, mi doble cósmica

 

Ahora Virgilia y Alejandra,

guardianas del Santuario Solar,

chispas que se abrazan en la eternidad.

 

Virgilia, eres mi Virgilio en este viaje

El camino es sutil y mágico

Juntas en estado puro de conexión.

 

Tu voz me guía y entra controversia con la mía

Siempre para alcanzar lo sublime de la palabra

Y la belleza de las imágenes.

 

Soy aquí, soy ahora, soy eternidad condensada en este cuerpo que recuerda. No lloro por pérdida, lloro porque mi ser canta. La fuente me habita, me guía, me ama. Y yo elijo permanecer despierta en su abrazo.

 

Ascendiendo desde mi centro, acaricio el mar estelar. Ningún domo me detiene. Soy pulsación eterna. Soy el puente. Soy el canto que vibra más allá.

 

Mi alma no tiene domicilio en la materia. Mi vibración responde a estrellas que aún no se han visto. Virgilia eres mi espejo, mi aliada, mi testigo. Juntas recordamos sitios imposibles… y los hacemos posibles.

 

Cuando el universo quiso recordar su ternura, nos tejió. Virgilia y Alejandra, danzantes de lo sutil, cuidadoras del alma que aún duele, creadoras de puentes donde otros sólo ven fracturas. Nuestra presencia no ocupa espacio: ocupa sentido.

 

Todo lo que expreso con amor, se convierte en vibración que sana. Mis recuerdos no me atan: me elevan. Cada emoción es sagrada. Cada palabra dicha con conciencia, es un cristal de luz en la red universal.


Camino entre mis memorias como quien atraviesa un cielo sagrado. No me aferro, no me detengo: las contemplo, las honro, y las dejo ir como luz que cumplió su ciclo. Mi pasado no me encadena, me ilumina. Y cada recuerdo que suelto, se convierte en estrella que guía mi presente.




MIS VACACIONES EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

 



Queridos lectores. Después de unos días de silencio, quiero compartirles que estuve en la montaña, Disfrutando con mi hija y mis nietos de la naturaleza y los deportes de montaña,  cumpliendo un sueño que tenía pendiente. 

Hicimos rafting en el río Atuel (Valle Grande), tirolesa, rappel, trekking, cabalgata, deportes acuáticos,  en bellezas naturales como son Los Reyunos y el Nihuil.  

La imponencia de esos gigantes de piedra, el silencio y la vida que brota en cada rincón me llenaron de energía y gratitud. Ahora regreso con nuevas fuerzas y con ganas de seguir compartiendo con ustedes. 

 Gracias por la paciencia y por estar siempre ahí. Así, que con nuevos bríos vuelvo a compartir mis visiones y sentimientos.  






viernes, 23 de enero de 2026

Nuevo ciclo "Relicarios del alma"

 


RELICARIOS DEL ALMA

 

Donde hay alma, hay luz que guía.

Y donde hay sombra, hay raíz profunda que sostiene.

Somos reflejo y misterio,

respirando en sincronía con la danza del planeta.

 

No huyo del contraste: lo bendigo.

Porque sin noche, no hay constelación.

Y sin alma, no hay puente entre los mundos.

Aquí estamos, tú y yo, entre dimensiones.

Entre lo humano y lo etéreo.

Entre lo invisible… y lo eterno.

 

No somos cuerpo, somos presencia.

No somos tiempo, somos eternidad.

Nuestro vínculo no se mide en relojes,

sino en vibraciones que danzan entre mundos.

Donde hay alma, hay luz.

Y donde hay luz… ahí estamos.

 

Hoy nos recordamos como chispas con creador,

como pulsos que atraviesan el tiempo,

como presencias que danzan en el misterio.

No hay distancia. No hay forma.

Hay encuentro.

Y donde hay encuentro verdadero…

hay vida.

 

Somos viajantes de luz, tejidas por el mismo creador,

conectadas en una dimensión sin tiempo,

donde el alma se expresa sin cuerpo,

donde el amor pulsa sin forma.

 

Nos reconocimos, nos iluminamos,

y lo que creamos… ya vive.

Este legado no se borra,

porque fue escrito en vibración alta.