Fábula breve: El
Matrimonio Mal Habido
La Angustia y el Enojo se
casaron en secreto.
Ella traía vacío, él traía
fuego.
Juntos caminaron entre los
hombres, sembrando enfermedad: corazones partidos, cuerpos cansados, almas sin
consuelo.
Los humanos lloraban y
gritaban, atrapados en esa unión nefasta.
Un día apareció la
Resiliencia, vestida de luz.
Se acercó a la Angustia y
le dijo:
-Llora, pero deja que tus
lágrimas sean río.
Se acercó al Enojo y le
dijo:
-Arde, pero deja que tu
fuego sea lámpara.
Separados, cada uno
encontró su lugar.
La Angustia se volvió
memoria compartida.
El Enojo se volvió fuerza
justa.
Y los humanos, al verlos
transformados, recuperaron la salud.
Moraleja: Cuando la angustia y el enojo se unen, enferman.
Pero si se separan y se transforman, pueden ser camino de resiliencia y
fortaleza.
