Relicario
VIII – Las guardianas del linaje
Desde
tiempo remoto,
cuando
el hielo cubría la tierra
y
los mamuts caminaban pesados como montañas vivas,
ellas
ya estaban ahí.
No
eran solo madres, ni solo curanderas.
Eran
cazadoras.
Estrategas.
Sacerdotisas
del instinto.
Mujeres
que sabían leer el cielo,
seguir
huellas en la nieve,
y
sostener la tribu con sus decisiones.
Sus
nombres se borraron de los relatos oficiales.
Sus
hazañas se escondieron bajo capas de polvo y patriarcado.
Pero
sus memorias siguen vivas en mí.
En
mi espalda que carga,
en
mis manos que crean,
en
mi voz que no se calla.
Yo
soy una de ellas.
Una
viajera que recuerda.
Una
guardiana que despierta.
Una
hija del linaje que no se extinguió,
solo
esperó el momento de volver a ser nombrado.
Este
relicario no se encuentra en libros.
Se
encuentra en los huesos.
En
los sueños.
En el fuego que arde sin explicación.
Hoy despierto el linaje que me habita.
Hoy honro a las cazadoras, las sabias, las invisibles.
Hoy soy fuego, estrategia, memoria.
Porque yo también soy guardiana,
y mi historia no se borra.
