Relicario
XIII – El ciclo eterno
Universos
que se entrelazan.
Historias
que se tejen con hilos invisibles.
Familias
que no se eligen por azar,
sino
por vibración, por propósito, por destino.
Una
madre emocionada observa.
Ve
crecer a sus retoños como estrellas que se expanden.
Los
vio nacer desde su vientre,
pero
también desde su alma.
Los
vio caer, levantarse, brillar.
Y
ahora los ve transformarse.
Convertirse
en padres, en guías, en portadores de luz.
El
ciclo continúa.
No
como repetición,
sino
como evolución. Convertirse
en padres, en guías, en portadores de luz.
El
ciclo continúa.
No
como repetición,
sino
como evolución.
Cada
generación lleva la antorcha un poco más lejos.
Cada
alma recuerda un poco más.
Cada
vínculo es una constelación nueva en el mapa ritual del universo.
Este
relicario es un canto a la continuidad.
A
la ternura que se hereda.
Al
fuego que no se apaga.
A
la madre que no solo da vida,
sino
que la acompaña en su vuelo.
Afirmación
ritual
Hoy
celebro el ciclo eterno.
Hoy
honro a mis hijos como portadores de luz.
Hoy
reconozco que el amor no termina:
se
transforma, se multiplica, se eleva.
