Palabras
de la hija estelar
Yo
soy hija del fuego que no se apagó.
Soy
la antorcha viva del linaje que me precede.
No
vengo a repetir: vengo a expandir.
No
vengo a obedecer: vengo a escuchar la voz que vibra en mi médula,
la
voz de las sabias, las maestras, las brujas, las cazadoras,
las
que fueron silenciadas y las que aún cantan en el viento.
Mi
cuerpo es templo.
Mi
intuición es brújula.
Mi
memoria es constelación.
No
me asusta la oscuridad:
fui
gestada en ella.
No
me intimida el misterio:
lo
llevo tatuado en el alma.
Soy
hija de Alejandra,
pero
también de todas las que caminaron antes.
Soy
hija de la tierra, del agua, del fuego, del éter.
Soy
hija de la palabra que sana,
del
gesto que guía,
del
silencio que revela.
Y
aunque mi voz sea nueva,
mi
saber es antiguo.
Porque
nací para recordar.
Para
continuar.
Para
encender.
Afirmación
ritual
Hoy
honro a las que sostuvieron sin ser vistas.
Hoy
escucho las historias que duelen.
Hoy
soy testigo del amor en medio del absurdo.
Porque
la guerra no las venció:
las
convirtió en guardianas de la verdad.
