domingo, 18 de enero de 2026

El profeta del futuro sin temblor (Inspirado en Klaus Schwab)

 

El profeta del futuro sin temblor

(Inspirado en Klaus Schwab)

 

El profeta del futuro no tenía corazón. Tenía gráficos. Tenía escenarios. Tenía simulaciones. Decía que el mundo debía reiniciarse. Que el pasado era un error. Que el alma era un obstáculo. Que la libertad debía ser rediseñada.

El profeta hablaba en Davos, rodeado de banqueros, algoritmos y ministros sin temblor. Prometía eficiencia. Prometía sostenibilidad. Prometía control. Pero nunca prometía ternura.

 

Diseñó un mundo sin abrazos. Sin barrio. Sin caos. Un mundo donde cada gesto debía ser medido, cada emoción registrada, cada deseo domesticado.

 

Pero en un rincón del planeta, una mujer encendió una vela. No tenía datos. No tenía poder. No tenía permiso. Solo tenía memoria. Y un hijo que aún soñaba.

 

El profeta lo vio. No entendió. No pudo predecirlo. No pudo reiniciarlo. No pudo programarlo.

 

Y por primera vez, el futuro tembló.

No hay comentarios:

Publicar un comentario