martes, 1 de septiembre de 2026

 


El encaje azul del mar

 

Dicen que el mar, cuando quiere seducir a los hombres, se viste de encajes. Sus olas se despliegan como bordados blancos sobre la arena, delicados y fugaces, como si fueran manos invisibles tejiendo un manto.

 

Pero en algunas noches, cuando la luna se oculta y el silencio es profundo, ocurre el prodigio: las olas se encienden de azul fosforescente. Es la vida secreta del océano que brilla, diminutas criaturas que iluminan el agua como estrellas caídas.

 

Los pescadores de Lloret cuentan que esas olas son el regalo del Dios marino, una muestra de que bajo la superficie laten mundos más hermosos que los nuestros. Quien las ve, se enamora para siempre del mar, porque entiende que no es sólo agua: es magia, es misterio, es espíritu.