domingo, 19 de julio de 2026

 


El Árbol de las Madres

En un valle silencioso, las madres que habían perdido a sus hijos se reunían bajo un árbol sin frutos. Allí lloraban juntas, y sus lágrimas caían como lluvia sobre las raíces.

El árbol, al recibir tanto dolor, comenzó a florecer con flores blancas. Cada pétalo era memoria, cada flor un consuelo invisible.

Pronto llegaron otros angustiados: el que había perdido su casa, el que había perdido su salud, el que había perdido su amor. Al ver las flores, comprendieron que, si esas madres podían transformar su desgarro en luz, ellos también podían atravesar su propia angustia.

El árbol se convirtió en puente: del dolor extremo brotaba resiliencia, y del llanto compartido nacía sanación.

Moraleja: Quien llora bajo el Árbol de las Madres descubre que la angustia no es prisión, sino camino hacia la fortaleza.






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